Quien tiene un restaurante lo sabe: encender la cocina cada mañana es como encender una máquina de contar billetes… en sentido contrario. Entre los costes de la energía, la materia prima y el personal, mantener los fuegos encendidos durante horas para elaborar guisos, fondos o carnes melosas se ha convertido en un lujo casi insostenible.
Cocinar una carne durante 8 o 12 horas para lograr esa textura que se deshace en la boca tiene un precio astronómico en la factura energética. Pero, ¿y si te dijéramos que puedes servir exactamente esa misma calidad apagando los fogones antes?
En quintagama.com te explicamos cómo la Quinta Gama a baja temperatura se ha convertido en el mejor aliado del ahorro energético en la hostelería.
El problema: Horas de fuego para un puñado de raciones
El modelo de cocina tradicional tiene un fallo estructural grave en el contexto actual: la ineficiencia energética por ración.
Para preparar, por ejemplo, un rabo de toro o unos carrillotes, necesitas:
- Mantener encendido un fuego o vitrocerámica a alta potencia durante 4 a 6 horas.
- Tener encendida la extracción de humos durante todo ese proceso (un consumo eléctrico silencioso pero enorme).
- Asumir que, si ese día el restaurante no se llena, has gastado esa energía para nada o para congelar sobrantes.
La solución: Externalizar el consumo, no el sabor
Cuando trabajas con la Quinta Gama refrigerada de quintagama.com, el consumo energético masivo ocurre en nuestras instalaciones centralizadas, donde la eficiencia por kilo producido es máxima.
A tu cocina solo llega el producto cocinado al vacío y listo para el toque final.
¿Cómo se traduce esto en tu factura?
- De 6 horas a 8 minutos: En lugar de mantener una olla hirviendo toda la mañana, solo necesitas regenerar la ración al momento de la comanda (vía roner, microondas, baño María o un golpe rápido de salamandra/horno).
- Apagado de motores de extracción: Al no tener guisos humeando durante horas, la campana extractora —uno de los aparatos que más electricidad consume en un restaurante— funciona solo en las horas pico de servicio.
- Optimización del espacio de frío: El envasado al vacío ocupa hasta un 40%
Un ejemplo real de ahorro
Pensemos en un plato estrella: Costillar de cerdo a baja temperatura.
- Método tradicional: 4 horas de horno a 180ºC
- Método quintagama.com: Abrir la bolsa de vacío, 6 minutos de regeneración para dorar la capa exterior y salsear.
El resultado: Ahorras más de un 80% de la energía asociada a ese plato, no generas grasa en el horno (ahorro en productos de limpieza) y el cliente recibe una carne infinitamente más jugosa.
Rentabilidad es trabajar de forma inteligente
Reducir la factura de la luz y el gas no tiene por qué significar bajar la calidad de tu carta ni pasarte a la comida rápida. La técnica del vacío a baja temperatura te permite mantener una propuesta gastronómica de alto nivel mientras proteges tu margen de beneficio.
En quintagama.com nos encargamos de las horas de cocción para que tú solo te preocupes de encender los fuegos lo justo y necesario.
¿Quieres calcular cuánto podrías ahorrar en tu cocina? Contacta con nosotros y descubre nuestro catálogo de productos listos para regenerar.
